Podar un árbol se paga con cárcel

La poda parcial de un árbol es, a partir del segundo semestre de este año, considerada actividad ilícita y quienes se vean involucrados pueden recibir hasta cinco años de prisión, informó Samuel Ibarra, titular de la Fiscalía de Delitos Ambientales (FEDAPUR), de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF).
En entrevista, explicó que a partir de las reformas aprobadas el 27 de junio a la Ley Ambiental del Distrito Federal esta actividad es tipificada dentro de los nuevos delitos ambientales que forman parte del Código Penal capitalino.
Señaló que toda poda debe ser autorizada por autoridades delegacionales, aún dentro de un domicilio.
Se considerará delito cuando los cortes superen el 25 por ciento de la copa del árbol, de acuerdo con los parámetros que indica la Norma Ambiental NADF-001-RNAT-2006.
“Podas inferiores a ese porcentaje, difícilmente pondrán en riesgo la vida de un árbol. […] ¿Una rama es destrucción parcial? Sí. Pero, ¿se pone en riesgo la vida del árbol? No. Pero si la poda supera el 25 por ciento, hay destrucción parcial y se aplicará una pena”, puntualizó.
Esa actividad ilícita se castiga de tres meses a cinco años de prisión y de 500 a 2 mil días de multa.
Las penas se duplicarán cuando la poda se realice en un área natural protegida, de conservación o en área verde en suelo urbano.

Fuente:
El Universal, Oct 2011

El valor de los árboles

Este documento para consumidores es una guía para planificar, evaluar y reducir posibles pérdidas financieras en árboles, arbustos espécimen y perennifolios. Descargar el folleto en PDF aquí: el-valor-de-los-arboles

¿Cuál es el valor de sus árboles?

Casi todos sabemos que los árboles y otras plantas son valiosos. Ellos embellecen nuestros alrededores, purifican nuestro aire, sirven como barreras contra el ruido, fabrican el precioso oxígeno y nos ayudan a ahorrar energía, refrescándonos con su sombra en el verano y reduciendo el viento en el invierno. Sin embargo, mucha gente no se da cuenta que las plantas tienen un valor económico propio que puede ser determinado por tasadores (aforadores) competentes de plantas. Si sus árboles o arbustos son dañados o destruidos, es posible recuperar su pérdida económica mediante un reclamo a una aseguradora o como una deducción en su impuesto federal sobre ingresos.

Consejos prácticos

Aquí les presentamos algunos consejos prácticos que le puede ayudar a averiguar el valor de sus árboles y plantas.

Planificar para el valor más alto

Profesionales en las áreas de arboricultura, viverismo o jardinería de exteriores le pueden ayudar a planificar, desarrollar, instalar y cuidar de todos sus árboles y plantas para que cada uno de ellos le sean de mayor valor.

Como se evalúan los árboles y los arbustos

Busque el consejo de profesionales en arboricultura que han desarrollado un conjunto de guías para la evaluación. Estas guías o directivas han sido adoptadas ampliamente en el campo y son reconocidas por compañías de seguros.

Qué hacer si usted sufre la pérdida o daño a su planta o árbol

Una pérdida accidental es definida por el IRS (EU) como “. . . una pérdida que resulta de un evento identificable de naturaleza repentina, inesperada o rara”. Esto puede incluir tales cosas como accidentes vehiculares, tormentas, inundaciones, relámpagos, vandalismo o inclusive contaminación del suelo y aire.

Si sus árboles o jardín sufren daños por cualquier tipo de accidente o evento de la naturaleza, consulte primero su póliza de seguro de su inmueble (casa/propiedad) para determinar la cantidad y tipo de cobertura. Contacte la compañía de seguros para que se realice una valoración por un profesional competente de jardinería y arboricultura con experiencia en la evaluación y valoración de plantas. Pida que haga la evaluación inmediatamente después de la pérdida o daño. Un tasador (aforador) profesional de jardines y árboles realiza muchas cosas para usted, como detectar cosas que usted no ve, ayudarle a corregir daños y prescribir remedios que usted mismo puede hacer. El tasador establecerá la cantidad de su pérdida en términos financieros, incluyendo el costo de quitar escombros (residuos), hacer reparaciones y el de hacer reemplazos. Todo esto es una inversión sabia y amerita el costo que usted pueda incurrir por la inspección.

Cuatro factores a considerar en la evaluación profesional de árboles y otras plantas

El tamaño del árbol. A veces el tamaño y la edad de un árbol son tal que no puede reemplazarse. Los árboles que son demasiado grandes para ser reemplazados deben ser evaluados por profesionales que usan una fórmula especializada de evaluación.

La especie de árbol (o su clasificación). Escoja las especies basado en su utilidad y adaptabilidad. El valor de los árboles varía según la región, la zona climática e inclusive las condiciones locales y estatales. Si usted no está familiarizado con estas variables, cerciórese de que los consejos y recomendaciones provengan de una fuente competente. Los árboles que son robustos, duraderos, sumamente adaptables y libres de características desagradables son los más valiosos. Ellos requieren menos mantenimiento además de poseer ramas bien formadas, robustas y de follaje agradable.

La condición del árbol, el arbusto, o planta. El profesional considerará también la condición de la planta. Obviamente, una planta saludable y bien mantenida tendrá un valor más alto. Las raíces, el tronco, ramas, brotes y yemas necesitan ser inspeccionadas antes de determinar la condición del árbol.

La ubicación de la planta. Hay consideraciones funcionales así como también estéticas. Aquí es donde la ubicación es factorizada en la evaluación. Un árbol en su jardín puede valer más que uno que crece en el bosque. Un árbol espécimen frecuentemente tiene un valor más alto que uno en un grupo. Un árbol cerca de la casa o uno que es un punto focal en su paisaje tiende a tener más valor. El sitio, la posición y la contribución de un árbol ayudan a determinar el valor total de la planta atribuible a la ubicación.

Todos estos factores pueden medirse o cuantificarse en dólares y centavos. Estos pueden determinar el valor de un árbol, arbustos espécimen o perennifolios ya sea para propósitos de reclamos de seguro, testimonio ante la corte en demandas legales o para deducciones de impuestos.

Lista de comprobación

A continuación se listan los pasos a tomar antes y después de cualquier pérdida accidental de sus árboles y otras plantas del jardín o paisaje. El seguir estos pasos puede ayudarle a mejorar el valor de su inversión en los regalos verdes y crecientes de la naturaleza (los árboles), y prevenir pérdidas financieras en caso de que ellos sean dañados o destruidos.

  • Planee el diseño de su jardín para darle tanto belleza como valor funcional. Proteja y conserve sus árboles y plantas para mantener su valor.
  • Tome fotografías de árboles y otras plantas mientras estén sanas y vigorosas. Esto permite el hacer más fácil las comparaciones “antes de y después de”, además de acelerar el procesamiento de reclamamos a compañías de seguros y/o el IRS.
  • Verifique la cobertura de su seguro de casa-propiedad. En la mayoría de los casos, la cantidad de un reclamo permisible para cualquier árbol o arbusto es un máximo de $500 dólares.
  • Mantenga información y costos precisos de evaluaciones de pérdidas o daños a inmuebles (bienes raíces) y jardines para propósitos legales, de seguros e impuestos federales sobre el ingreso.
  • Consulte con profesionales locales de arboricultura y jardinería para cada etapa en el ciclo de vida de su jardín o paisaje (planeación, transplante, cuidado) y para asegurarse que no sufra pérdida financieras innecesarias cuando ocurran desastres o accidentes.

La información en este folleto se tomó de las publicaciones Guía para el Avalúo de Plantas y el Manual para Tasadores de Plantas, disponibles a través de la Sociedad Internacional de Arboricultura. Traducción del original en inglés of Tree Values, International Society of Arboriculture, Champaign, IL, por Dr. Raul Cabrera, Texas A&M, Dallas, Texas.

Cómo promover la arboricultura

Este es un documento de discusión, va dirigido a todos aquellos interesados en el cuidado de los árboles urbanos; no se trata de “sentar cátedra”, para nada se cree que lo que aquí se escribe sea artículo de fe y se acepte tal cual. Se trata de intercambiar opiniones y puntos de vista, enriquecer el discurso y llegar a mejores y más importantes propuestas que nos permitan promover la arboricultura: nuestro propósito.

El problema que tenemos en la actualidad es que por un lado están los teóricos de la arboricultura hablando de cómo debe realizarse el cuidado de los árboles y por el otro van los desmochadores y otros, la mayoría de las veces con buenas intenciones, que cortan, plantan y tratan los árboles como mejor les parece. En las calles, parques y jardines públicos no vemos la arboricultura.

Hay mucho desconocimiento, aunque la mayoría de la gente reconoce el valor de los árboles, en realidad muy pocos se preocupan por averiguar la mejor manera de cuidarlos; siguen repitiendo lo que hicieron sus progenitores y muchas prácticas inapropiadas se trasmiten de unos a otros.

Aún se cree que el cultivo de los árboles se limita a lo que se hace en los viveros; se piensa que con plantarlos y dejarlos allí es suficiente. Sin embargo, muchos arbolitos no son entrenados en los viveros para que desarrollen una estructura y un sistema de raíces fuerte y saludable; además, casi siempre son instalados de manera inapropiada. Deberemos, por lo tanto, seguir cultivándolos para garantizar que nos proporcionen sus múltiples beneficios.

¿Qué hacer? ¿Cómo fomentar el buen manejo del arbolado? ¿Cómo convencer para que cambie esa cultura? ¿Cómo hacer para “bajar” la arboricultura de su pedestal? ¿Cómo lograr que la gente se entere que existen los arboristas y las buenas prácticas de cultivo de los árboles?

Vivimos en un sistema paternalista, estamos impuestos a que otros hagan las cosas por nosotros; esperamos que sean las autoridades quienes nos cuiden las áreas verdes y los árboles. Pero ya nos estamos convenciendo que al igual que en otras situaciones (la seguridad por ejemplo) tendremos que ser nosotros mismos, los ciudadanos preocupados, quienes nos ocupemos del asunto.

Descargar todo el documento aquí: Promover_arbor

El árbol, silencioso testigo de la historia con Diana Marchal

En esta serie Diana Marchal nos lleva a conocer algunas de las especies de árboles que han sido majestuosos a lo largo del tiempo, y que para fortuna nuestra todavía tenemos en nuestro territorio, algunos muy relacionados con épocas pasadas y hechos históricos, como “El árbol de la Noche Triste”.

Los árboles son, como su título lo indica, “silenciosos testigos”, pero también una invaluable riqueza que es necesario preservar para proteger el medio ambiente y cuidar la vida de las futuras generaciones.

Escucharla aquí: http://www.imer.mx/rmi/programas/el-arbol/

 

Benefcios de los Árboles

La mayoría de los árboles y arbustos en las ciudades o comunidades se plantan por la belleza o sombra que brindan. Estas son dos excelentes razones para su uso. Sin embargo, las plantas leñosas también tienen muchos otros usos y funciones, y a menudo, es útil considerar esto cuando se selecciona un árbol o arbusto para el paisaje. Los beneficios de los árboles se pueden agrupar en las categorías social, comunitaria, ambiental y económica.

Beneficios sociales

Queremos tener árboles a nuestro alrededor porque nos hacen la vida más agradable. La mayoría de nosotros respondemos a la presencia de árboles no sólo admirando su belleza. En una arboleda nos sentimos serenos, sosegados, descansados y tranquilos; nos sentimos como en casa. En los hospitales, los pacientes se recuperan más rápido de cirugías cuando desde sus habitaciones se ven árboles. La estrecha relación entre personas y árboles se hace más evidente cuando una comunidad de vecinos se opone a que se talen árboles para ensanchar las calles. O cuando observamos los heroicos esfuerzos de personas y organizaciones para salvar árboles particularmente grandes o históricos en una comunidad. El tamaño, fuerza y resistencia que los árboles le dan a una calidad similar a la de una catedral. Debido a su potencial de vida larga, con frecuencia se plantan como monumentos vivos. A menudo nos sentimos unidos de manera personal a aquellos árboles que nosotros o nuestros seres queridos han plantado.

Beneficios comunitarios

Aún si los árboles son propiedad privada, a menudo por su tamaño pasan a ser parte de una comunidad. Debido a que muchos árboles ocupan un gran espacio, la planificación será necesaria para que tanto usted como sus vecinos se beneficien de ellos. Con una selección y mantenimiento adecuados, los árboles pueden funcionar y resaltar una propiedad sin infringir los derechos y privilegios de sus vecinos. Los árboles de las ciudades a menudo cumplen diversas funciones de tipo arquitectónico o de ingeniería. Dan privacidad, enfatizan vistas u ocultan aquellas que son desagradables. Reducen la luz intensa y los reflejos indeseados o molestos. Dirigen el tránsito peatonal. Proporcionan vistas, o suavizan, complementan o realzan la arquitectura. Los árboles proporcionan elementos naturales y hábitat para la vida silvestre en los alrededores urbanos, aumentando la calidad de vida de los residentes de las comunidades.

Beneficios ambientales

Los árboles alteran el ambiente en el que vivimos moderando el clima, mejorando la calidad del aire, conservando agua y dándole albergue a la vida silvestre. El control del clima se obtiene al moderar los efectos del sol, el viento y la lluvia. La energía radiante del sol se absorbe o se desvía por las hojas de los árboles caducifolios durante el verano, y se filtra sólo por las ramas de esos mismos árboles en el invierno. Sentimos más fresco cuando estamos a la sombra de árboles y no expuestos a la luz directa del sol. En el invierno apreciamos la energía radiante del sol y, debido a ello, debemos plantar sólo pequeños árboles caducifolios en la parte sur de las casas. La velocidad y dirección del viento se pueden modificar por los 1 ® árboles. Cuanto más denso sea el follaje de los árboles, mayor será la influencia del cortavientos. La caída directa de la lluvia, nieve o granizo primero se absorbe o se desvía por los árboles, dando protección a personas, animales y edificios. Los árboles interceptan el agua, almacenan parte de ella, reducen el escurrimiento excesivo causado por las tormentas y la posibilidad de inundación. El rocío y las heladas son menos habituales debajo de los árboles porque el suelo libera menos energía radiante por la noche en dichas áreas. La temperatura es más fresca en la proximidad de los árboles que lejos de éstos. Cuanto más grande sea el árbol, mayor será el enfriamiento. Mediante el uso de árboles en las ciudades podemos moderar el efecto de isla de calor causado por el pavimento y los edificios. Se puede mejorar la calidad del aire mediante el uso de árboles, arbustos o césped. Las hojas filtran el aire que respiramos, removiendo el polvo y otras partículas. La lluvia arrastra la contaminación hacia el suelo. Las hojas absorben el dióxido de carbono del aire para formar hidratos de carbono que son utilizados en la estructura y las funciones de la planta. En este proceso las hojas también absorben otros contaminantes del aire como el ozono, monóxido de carbono y dióxido de sulfuro, y liberan oxígeno. Al plantar árboles y arbustos, volvemos a un medio ambiente más natural y menos artificial. Los pájaros y otros animales silvestres son atraídos a dicha área. Los ciclos naturales de crecimiento, reproducción y descomposición de la planta vuelven a estar presentes, tanto en la superficie como debajo de la tierra. Se restablece la armonía natural con el ambiente urbano.

Beneficios económicos

El valor de los hogares con jardín es entre 5-20% más que aquellos que no lo tienen. Los árboles y arbustos individuales tienen valor, pero la variabilidad de la especie, su tamaño, condición y función complican el cálculo de su valor económico. Los beneficios económicos de los árboles pueden ser directos o indirectos. Los beneficios económicos directos habitualmente están asociados con costos energéticos. El gasto en aire acondicionado es menor en un hogar sombreado por árboles. De igual manera los costos de calefacción disminuyen cuando la casa posee un cortavientos. El valor de los árboles incrementa desde que son plantados hasta que alcanzan la edad adulta. Los árboles son una sabia inversión de capital, ya que los hogares con jardín tienen más valor que aquellos que no lo tienen. El ahorro en gastos de energía y el aumento en el valor de la propiedad benefician de manera directa a cada propietario de casa. Los beneficios económicos indirectos de los árboles son aún mayores. Estos están disponibles para las comunidades o regiones. Los clientes pagan recibos de electricidad más baratos cuando las compañías del servicio utilizan menos agua en sus torres de enfriamiento, construyen menos instalaciones para abastecer los picos de consumo, utilizan menos cantidad de combustibles fósiles en sus hornos y necesitan menos medidas de control de contaminación aérea. Las comunidades también pueden ahorrar si se precisa construir en la región menos instalaciones para controlar las escorrentías de las tormentas. Para un individuo estos ahorros son pequeños, pero para la comunidad la reducción de dichos gastos supone mucho dinero.

Los árboles requieren de una inversión

Los árboles proporcionan numerosos beneficios estéticos y económicos, pero también originan ciertos gastos. Usted debe saber que sus árboles requieren de una inversión para que le den los beneficios deseados. El mayor gasto en árboles y arbustos se da al comprarlos y plantarlos. Los cuidados iniciales casi siempre implican irrigación. La eliminación de hojas, ramas y de un árbol entero puede resultar costoso. Para que los árboles se vean bien en el paisaje es necesario darles mantenimiento. Buena parte del mantenimiento lo puede proporcionar el propietario. Una poda correctiva y la aplicación de mulch dará a los árboles un buen inicio. Los árboles de sombra, sin embargo, crecen muy rápidamente hasta un tamaño en que quizás necesiten el trabajo de un arborista profesional. Los arboristas poseen el conocimiento y el equipo para llevar a cabo la poda, aspersión, fertilización y cualquier otro mantenimiento de árboles grandes. El personal de su centro de jardinería local, su agente de extensión agrícola, dasónomo urbano o arborista consultor, pueden responder las preguntas sobre el mantenimiento de árboles, sugerirle tratamientos o recomendar arboristas calificados.

La alternativa PHC

El mantenimiento de paisajes maduros es una tarea complicada. Usted podría considerar un programa de mantenimiento profesional del cuidado de la salud de las plantas (PHC, por sus siglas en inglés), disponible en muchas empresas de cuidado del paisaje. El programa está diseñado para mantener el vigor de las plantas y debe incluir inicialmente inspecciones para detectar y tratar cualquier problema existente que pudiera ser dañino o fatal. Después, las revisiones periódicas y el mantenimiento preventivo asegurarán la salud y belleza de las plantas.

Traducción al español: Luis A. Moreno, biólogo-arbolista de Zaragoza, España y Jordi i Chueca, arquitecto paisajista de Barcelona, España. Editado por Iris Magaly Zayas, bióloga, especialista en forestación urbana, USDA Forest Service, Atlanta, Georgia. ISA, PO Box 3129, Champaign, Illinois 61826-3129, USA Correo electrónico: isa@isa-arbor.com ©Sociedad Internacional de Arboricultura